Importancia de la educación básica participativa y descentralizada

promo-box9Bien se sabe que la educación centralizada constituye el modelo que predomina en casi todas partes del mundo y, con él, la distribución desigual de las oportunidades educativas, que afecta sobre todo a las poblaciones rurales e indígenas. El aumento de la burocracia a nivel central no solo ralentiza los procesos, sino que se limita el control de la infraestructura educativa y la supervisión académica. También causa la poca valoración de las necesidades locales y regionales, ignorando la participación de los padres y las comunidades locales, entre otros inconvenientes.

Debido a ello, muchos países latinoamericanos, en un esfuerzo por transferir las competencias educativas a instancias distintas del gobierno central, propusieron un modelo educativo descentralizado y participativo, donde al aumentar la intervención ciudadana al nivel regional y local, se disminuiría la acción del Estado en la administración y gestión educativa. Esto aseguraría una mayor calidad de la educación y cumpliría con los principios de justicia y equidad, lo que permitiría la igualdad de oportunidades en el acceso y permanencia en el sistema educativo a todos los ciudadanos sin ningún tipo de distinciones.

En consecuencia, una educación descentralizada y participativa adquiere suma importancia ya que al limitar al Estado a sus funciones fundamentales, se descongestiona el poder central agobiado por innumerables problemas, permitiéndole centrarse en asuntos más importantes. De igual manera se refuerza el sistema democrático al acercar las decisiones de los asuntos a órganos locales que por su proximidad pueden conocerlos mejor y resolver con más prontitud.

Pero lo más importante es que una verdadera participación en el proceso de toma de decisiones, ayuda a la motivación de las comunidades, de la sociedad civil organizada y de las instituciones comprometidas con la educación, lo que mantiene una alta moral no solo entre los administradores intermedios, sino entre los niños, niñas y adolescentes al hacerlos copartícipes de su propia educación.