Características de un buen docente

B046E9 Teacher and class

La docencia no es una profesión fácil, requiere de mucho tiempo, dedicación, vocación, pasión por los niños y niñas y pasión por la enseñanza en sí misma. Sin embargo, ser docente no significa únicamente graduarse, tener un salón y un grupo de estudiantes, implica mucho más que eso.

El maestro debe acercarse a un perfil profesional y personal que le permita ser un buen docente, sobre todo en los primeros años escolares, cuando se está formando la personalidad de los estudiantes y cuando la figura del profesor puede ser un referente para transferir los valores y principios de la sociedad.

En esa línea de ideas, un buen docente conoce bien la materia que imparte y es capaz de reflexionar sobre qué es lo importante de ella; así mismo, es inspirador y transmite entusiasmo por lo que hace, fomentando así un aprendizaje significativo al proponerles retos adecuados.

Un buen docente tiene las herramientas para mantener la disciplina y el orden sin ser una persona rígida, controladora y aterradora. Propicia momentos para que se den interacciones así como momentos de silencio, donde el equilibrio es la base de todo.

Un buen docente estimula las fortalezas de sus estudiantes y enseña estrategias que permitan un pensamiento creativo, crítico y flexible. También sabe que los errores forman parte de los procesos de aprendizaje, por lo que los acepta naturalmente ya que la equivocación nos permite acercarnos al éxito de una idea.

Un buen docente disfruta de su profesión, asume su enorme trascendencia, reflexiona sobre las prácticas educativas, se prepara a través de una formación continua y comparte sus aprendizajes. Finalmente, un buen docente mira con afecto a sus estudiantes, entiende la importancia de reconocer sus esfuerzos y elogiarlos por ello, haciéndose imprescindible una educación socioemocional capaz de formar personas íntegras que generen un futuro mejor.